EL LEON HEDONISTA
¿Haragán, remolón, hedonista o estresado? Los animales de la selva, rumorearon, se estresó del clima tropical. Lluvia, sol, lluvia, sol. Suficiente. El león, leonino como es, no lo pensó dos veces. “Unas vacaciones en Waikiki”, se dijo. Armó las valijas y partió hacia Honolulu.
Entre palmeras y tucanes, se deleitó con cócteles de camarones, practicó surf y windsurf. Se durmió una siestita en una hamaca paraguaya, daikiri en mano, y le pidió una foto a un japonés adicto a su Nikon. ¿El resultado? Un bronceado parejo, músculos tonificados, y una mente zen envidiable.
(texto: Valeria Sabbag)


















